Faride Raful rechaza abusos policiales y cifra en más de 8,000 los agentes con cámaras
La ministra presentó el Centro de Monitoreo y Evaluación de la Policía Nacional y explicó que los registros de cámaras corporales servirán para revisar intervenciones y posibles faltas.

SANTO DOMINGO. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó el lunes 2 de noviembre de 2026 que las autoridades no respaldan los abusos cometidos por miembros de la Policía Nacional y anunció que más de 8,000 agentes cuentan con cámaras corporales. Durante una presentación del Centro de Monitoreo y Evaluación de la institución, sostuvo que esta tecnología permite examinar intervenciones policiales y verificar el cumplimiento de los procedimientos establecidos.
Un centro para supervisar actuaciones
Raful mostró las instalaciones destinadas al seguimiento de las actividades policiales y describió el sistema como parte del proceso de reforma y transformación institucional. Indicó que el control de las operaciones no solo debe concentrarse en la prevención del delito, sino también en la observación de la conducta de los propios agentes.
La funcionaria expresó que el Ministerio de Interior y Policía rechaza tanto los abusos policiales como los delitos cometidos contra la ciudadanía. Añadió que los organismos de control interno pueden utilizar las grabaciones para analizar actuaciones cuestionadas y, si se identifican violaciones a la ley, promover sanciones administrativas o remitir los casos a la justicia.
El uso de dispositivos de grabación puede aportar evidencia para reconstruir hechos; sin embargo, disponer de una cámara no demuestra por sí mismo que todas las intervenciones se registren, que los equipos estén activos en cada procedimiento o que desaparezcan los abusos.
Más de 8,000 cámaras corporales y apoyo del 911
Según la cifra difundida por Raful, más de 8,000 integrantes de la Policía Nacional ya cuentan con cámaras corporales. El dato describe el alcance comunicado por el Gobierno, pero no estuvo acompañado en esa presentación de un desglose público por unidad policial, provincia, horarios de uso o porcentaje del personal equipado.
La ministra también explicó que existe coordinación con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, cuya red dispone de más de 10,000 cámaras de vigilancia instaladas en el territorio nacional. Es importante distinguir ambos sistemas: las cámaras corporales son dispositivos portados por agentes, mientras que las del 911 forman parte de una infraestructura de vigilancia en espacios públicos.
Cuestionamientos sobre el uso de la fuerza
Las declaraciones se producen en un contexto de debate público por las muertes de personas señaladas como presuntos delincuentes durante intervenciones y supuestos intercambios de disparos. Diversos sectores han pedido esclarecer las circunstancias de esos casos y reforzar la rendición de cuentas de los cuerpos de seguridad.
Las grabaciones podrían ser útiles para las investigaciones, siempre que existan reglas verificables sobre activación de equipos, conservación de archivos, acceso a las imágenes, protección de datos y cadena de custodia. Las declaraciones de Raful no incluyeron detalles suficientes para evaluar públicamente la aplicación de todos esos protocolos.
El resultado dependerá del control efectivo
El anuncio coloca la supervisión tecnológica entre las herramientas para fortalecer la confianza ciudadana en la Policía Nacional. Para medir su eficacia será necesario conocer cuántas intervenciones quedan realmente documentadas, qué ocurre cuando un agente incumple el protocolo de grabación y cómo se utilizan los registros en investigaciones internas y judiciales.
Raful reconoció que todavía existen retos en prevención, respuesta ante la delincuencia y transparencia institucional. El desafío de las autoridades será convertir las capacidades anunciadas en procedimientos consistentes, resultados comprobables y garantías para los derechos fundamentales.





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