De la desaparición de cuatro técnicos al despliegue de 2,000 soldados: cronología de Haití
Desde la emboscada del 18 de octubre, El Salvador ha desplegado tropas y helicópteros, República Dominicana reforzó la frontera y las patrullas llegaron a Puerto Príncipe.

SANTO DOMINGO.— La búsqueda de cuatro técnicos de aviación militar salvadoreños desaparecidos en Haití se transformó en menos de dos semanas en un amplio despliegue de efectivos, vehículos blindados y helicópteros. Lo que comenzó con una emboscada el 18 de octubre pasó a movilizar, según datos comunicados por la Cancillería salvadoreña, más de 2,000 soldados y a provocar medidas de seguridad adicionales en la frontera de República Dominicana.
La operación involucra a autoridades haitianas y salvadoreñas, así como a la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por Naciones Unidas. Pese a los movimientos militares, hasta el cierre de los reportes del viernes 30 de octubre no había confirmación pública de que se hubiera localizado a los cuatro desaparecidos.
Del ataque del 18 de octubre al primer contingente
El 18 de octubre, los cuatro aerotécnicos se desplazaban por Santo, en Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe, cuando grupos armados atacaron su vehículo. El blindado terminó incendiado y los ocupantes lograron salir, pero desde entonces se perdió contacto con ellos. Los técnicos participaban en tareas de aviación y apoyo a operaciones de la misión internacional antipandillas.
El 22 de octubre llegó a Puerto Príncipe un primer grupo de fuerzas especiales salvadoreñas para colaborar en la búsqueda. Durante los días siguientes se informaron nuevas llegadas de soldados, mientras unidades policiales haitianas y de la misión internacional realizaban operativos en áreas de fuerte presencia de pandillas.
Las autoridades de El Salvador exigieron la liberación de sus compatriotas con vida. Analistas de seguridad advirtieron que localizar a los cuatro hombres en territorios bajo influencia de bandas criminales puede ser complicado y que las operaciones extensas elevan los riesgos para residentes y personal desplegado.
La frontera dominicana y los refuerzos del 24 al 28 de octubre
El 24 de octubre, el Ejército dominicano movilizó efectivos hacia Jimaní, provincia Independencia, para reforzar la vigilancia fronteriza ante el cambio de escala de la crisis. Posteriormente, el presidente Luis Abinader comunicó que había conversado con Nayib Bukele sobre coordinación logística para las labores de rescate.
El 28 de octubre llegaron al Aeropuerto Internacional de Las Américas cinco helicópteros de la Fuerza Aérea salvadoreña, de modelos MD500 y MD530, transportados en un avión de carga. La presencia de aeronaves y tránsito de equipos por territorio dominicano formó parte del apoyo logístico, sin que ello equivaliera a la participación de República Dominicana en combates dentro de Haití.
Ese día también hubo una conversación entre Bukele y el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, sobre la operación y la cooperación bilateral. La Cancillería salvadoreña situó el despliegue por encima de los 2,000 militares. El número y las condiciones de operación siguen siendo objeto de seguimiento, pues no todos los detalles del mando y las reglas de intervención se han hecho públicos.
Patrullajes en Puerto Príncipe y dimensión internacional
El 29 de octubre, Bukele rechazó que la presencia de sus soldados deba interpretarse como una invasión y la presentó como una misión de rescate. Un día después se documentaron patrullajes de personal salvadoreño en sectores de Puerto Príncipe, incluida la zona de Tabarre, próxima al lugar del ataque.
También el 30 de octubre, la Embajada estadounidense en Haití informó del traslado de más de 600 toneladas de equipos de Bangladesh destinados a fortalecer las operaciones de la fuerza internacional antipandillas. Ese movimiento logístico corresponde al apoyo a la misión multinacional y no debe confundirse con una entrega exclusiva de material militar a El Salvador.
La ampliación del despliegue muestra cómo la desaparición de cuatro personas modificó rápidamente el panorama operativo en una capital afectada desde hace años por la violencia armada. Las preguntas centrales siguen siendo el paradero de los técnicos, la duración de la operación y los mecanismos de protección de la población civil durante los operativos.
La cronología reúne hechos divulgados hasta el 30 de octubre. No constituye prueba de que las personas desaparecidas hayan sido rescatadas ni de que la operación haya concluido; cualquier cambio posterior requiere confirmación de las autoridades y de la misión internacional.





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